Un invento, un cabreo

No me gusta el futbol. Sólo cuando juega la Selección. Lo veo en ocasiones porque a muchos amigos mios les gusta. Disfruto viendo disfrutar. Y aunque tampoco voy con ningún equipo, si un amigo se cabrea con razón, le acompaño.  Y esto a enfadado a unos cuantos de ellos. Ánimos y a ver que pasa en la vuelta. Abrazos desde el pais donde al fútbol no lo llaman football sino soccer y donde mayoritariamente no lo practican hombres sino mujeres. Y me alegro por ellas que conste. Ya está bien el que las mujeres sólo hagan sillonból y el que todo el mundo sabe. No doy más detalles. 

Rugby, más que un deporte

El titulo es elocuente y absoluto. El rugby es uno de los deportes más bonitos y puros. Prometo, y existen testigos, que intenté jugar al fútbol. Enseguida me pusieron un mote: KILLER. Desde ese momento empecé a buscar un deporte que se adecuara a mi forma de ser. El rugby se adaptó como un zapato de piel de canguro.

Ese año que estuve preparando la (para mi odiosa) Selectividad, empecé con el equipo de Ingeniaría de Caminos de la Universidad Politécnica y ya no pude dejarlo. Una cosa curiosa es que (si conoces a alguien que juege, lo notarás enseguida) a los que nos gusta y lo practicamos, nos gusta muchísimo. Este deporte no permite las medias tintas. Ni a los chupatintas. Otros como el fútbol son, digamos que «más abiertos».