Quiero esquiar

He visto esta tremenda chorrada y me han entrado unas irrefrenables ganas de huir, esquiar. De lanzarme pista abajo, con las rodillas flexionadas y mi cuerpo buscando la pendiente. Respirar el aire montañero mientras los cantos de mis esquis dibujan curvas en la montaña como si de una cicatriz se tratase. Saltar esquivar esa bañera o desnivel y llegar más lejos y más rápido al siguiente obstáculo. Aterrizar y levantar una nube de nieve en polvo, para después salir de ella a toda velocidad con la adrenalina haciéndome sonreír. Sudar cuando la pista la pendiente se convierte en una trampa de hielo de más de 35º de inclinación. Saltar haciendo el cabra, el payaso o cualquier otra cosa que se te ocurra sin miedo al tortazo. Porque quiero y lo demás me da igual. Sé que ese es el secreto para aprender a saltar. Esa bañera, ese escalón y todo lo demás.

Mientras sigo aquí, escribiendo, intentando saltar de nivel en mi vida diaria. Ojalá fueran como las bañeras. Disfruta los videos. 

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Remember

Tenía deberes pendientes con 86400 y no me ha defraudado. Esta recopilación de Martes y trece es una selección imprescindible. Yo te dejo con el dúo de Baqueira. 

A mi con todo lo que llueve aqui, me gustaría a tomarme un Cafe Ultravioleta en Sierra Nevada la semana que viene con ellos.