Impacto

Esta historia es de un padre Australiano que realizaba año a año el Ironman de Australia, y su mayor ilusión era competir al lado de su hijo dicha prueba, el cual – y por desgracia -nació con parálisis cerebral. El Australiano nunca vio la situación de su hijo como obstáculo y entrenó muy fuerte – junto con su hijo – por varios años hasta que llego la hora. El australiano de aproximadamente 60 años inscribió a su hijo y a él mismo al Ironman de Australia. Esta es una prueba para gente grande… realmente gente con mentalidad ganadora, ejemplar, y con convicciones realmente fuertes, y terminar un Ironman es algo fuera de este mundo. La prueba esta compuesta de tres partes comenzando casi siempre al amanecer:

  1. Nadar en el mar, o lago un tramo de 4 Km (con el frío de la mañana).
  2. Salir de nadar y tomar la bicicleta de ruta y recorrer un trayecto de 180 Km ininterrumpidos, con subidas y bajadas muy pesadas.
  3. Terminando la ruta de bicicleta, se termina la prueba con un maratón de 42.5 Km, lo cual es una prueba extremadamente agotadora tanto física pero primordialmente mental.

Los campeones del mundo lo hacen en 8 horas 15 minutos aproximadamente. Uno de los tantos que compitieron -Mexicano – terminó el pasado fin de semana su primer Ironman de Australia con un tiempo de 12 horas 8 minutos ininterrumpidos. El Australiano de la historia lo terminó en un increíble pero cierto tiempo de casi 17 horas, donde las autopistas, circuitos, etc. son cerrados para el transito de los lugareños y continuar la vida como cualquier otro día, pero en este caso, al ver la prueba y quien la estaba ejecutando, la dejaron cerrada hasta que la terminaran por completo, al grado que se hizo de noche. Lo mas bonito y sorprendente de esta persona – y las que hacen este tipo de eventos – es que son personas más fuertes mental que físicamente. Logró terminar con su hijo, y realmente es motivante y fuerte.

No te puede causar indiferencia. Para que luego quieran matar a niños que van a nacer con algun problema en el vientre de su madre. Traducido: asesinar a un pobre niño con un defecto congénito. Sé de alguno que quiso preservar la raza y acabó como acabó. Los experimentos con gaseosa.

Vidas al desagüe

FORZABAN los partos inyectando a las embarazadas sustancias químicas que provocaban fortísimas contracciones en el útero; a los fetos de siete u ocho meses, les inyectaban calmantes para evitar que pataleasen y luego, apenas asomaban la cabeza, los decapitaban, o les introducían un catéter por la región occipital que les succionaba el cerebro. Para desprenderse de sus cadáveres, los introducían en una máquina trituradora que los reducía a papilla orgánica y los arrojaban al desagüe. La truculencia de los métodos empleados en esos mataderos barceloneses que, misteriosamente, la prensa insiste en llamar «clínicas» ha servido para que, siquiera durante unas horas o días, la opinión pública se estremezca de horror. Por supuesto, se trata de un estremecimiento hipócrita, el repeluzno momentáneo del monstruo que no soporta contemplar su monstruosidad reflejada en un espejo; pero basta dar la espalda al espejo para que el monstruo pueda seguir viviendo plácidamente. En apenas unos días, nuestra memoria selectiva habrá borrado la reminiscencia de tanto horror; y se seguirá abortando a mansalva, con idénticos o parecidos métodos, ante la indiferencia de los monstruos.

A las tropas americanas y británicas que, en su avance hacia Berlín, iban liberando los campos de concentración donde se hacinaban espectros de hombres no les espantaba tanto… Read More

El fin de la impunidad del aborto ilegal en España

La investigación policial que ha llevado por ahora a la detención de seis personas relacionadas con clínicas abortistas en Barcelona –del Ginemedex-TBC- está basada en “indicios sólidos”, según la fiscalía de la ciudad. Esta actuación judicial es la consecuencia del empeño perseverante de quienes han denunciado las prácticas de estas clínicas, propiedad del doctor Carlos Morín. La práctica de abortos en mujeres en avanzado estado de gestación había sido revelado también en reportajes realizados por periodistas del Daily Telegraph (ver Aceprensa 134/04) y de la cadena de televisión danesa DR1. En esta ocasión, la denuncia que ha dado pie a la investigación es de la asociación E-Cristians.

Aunque la operación está bajo secreto de sumario, se ha sabido que el testimonio de una antigua empleada de estas clínicas y las escuchas telefónicas han ayudado a lograr pruebas que sirvan para imputar a los acusados. Esta operación no tiene precedentes en España, aunque los datos han avalado siempre a quienes consideran que se está produciendo un masivo fraude en la ley española del aborto. Más del 96% de abortos se llevan a cabos en clínicas abortistas privadas y la mayoría de ellos bajo el supuesto de peligro para la salud física o psíquica de la madre. Con la firma de un psiquiatra es suficiente.

Fuente: ABC

Caroline Aigle

Sin comentarios. Con dos…ovarios bien puestos. Menos mal que a veces losm periodistas tambien contamos las cosas buenas que suceden. Ya era hora.

De piloto de caza a madre coraje: La historia de Caroline Aigle

 

Caroline Aigle hubiera cumplido 33 años de edad el último 12 de septiembre. La primera mujer piloto de caza de la Armada Francesa y futura astronauta murió el 21 de agosto víctima de un cáncer fulminante. Su país aún la llora y no deja de conmoverse por su valiente sacrificio: estaba embarazada de cinco meses cuando supo que padecía la enfermedad terminal y optó por postergar su tratamiento para que su hijo pudiera nacer.

A mediados de julio pasado, Caroline recibió la devastadora noticia. Lejos de derrumbarse, la mujer se enfrentó a la adversidad y no hizo caso a los médicos que le aconsejaron abortar para tratar de extender su vida.

Junto a su esposo, el también piloto Christophe Deketelaere, decidió darle una oportunidad al nuevo miembro de su familia. Su segundo hijo nació a inicios de agosto con solo cinco meses y medio de gestación, lo llamó Gabriel. Nació muy pequeño pero sigue luchando por su vida y tiene muchas posibilidades de salir adelante.

“No podía detener la vida de un ser que había llevado consigo por cinco meses. Me dijo: ‘Él tiene el derecho de tener posibilidades como yo’”, declaró Christophe a RTL.

Para su esposo, este embarazo fue “su último combate y lo ganó”. Antes de morir, pudo ver a su hijo varias veces y cargarlo en sus brazos. “Fue heroica hasta el final”, aseguró.

Caroline Aigle (que significa “águila”) nació en Montauban en 1974. A los 14 años de edad ingresó en la escuela militar de Saint-Cyr. En mayo de 1999 se convirtió en piloto de caza y estuvo a cargo de un Mirage 2000-5 del Escuadrón de Caza Cote d’Or en Dijon. En 2005 se convirtió en comandante de escuadrilla y desde 2006 desempeñaba funciones de seguridad en vuelo en el centro de mando de Metz.

Su funeral fue presidido por el sacerdote Pierre Demoures, un ex piloto de combate. En su homilía, el Padre Demoures recordó a Caroline como una persona que condujo a la gente a Cristo con sus “sus cualidades, amabilidad, disponibilidad, pasión” y por sus “opciones” al considerar “a su hijo como una vida que excedía la simple visión humana de la vida” y por la cual “retrasó un tratamiento que era urgente”.

El sacerdote recordó que cuando Carolina y Christophe lo buscaron para preparar su matrimonio, le pidieron un texto que no hablara del amor del uno por el otro “sino que tratara del amor que nos abre y lleva a amar a los demás”.

“La gran lección que nos dio Carolina, es la urgencia de amar. No una urgencia de temer, sino la urgencia vital de saber que solo el amor trae vida. El hombre está hecho para la vida. Esta urgencia puede hacer que el amor sea más fuerte y dar vida a un tesoro en medio de los eventos más trágicos”, aseguró el sacerdote.
Gracias a ACIPRENSA